Wednesday, October 22, 2008

Capitulo Seven (en Spansglish): "L., babosa!!"

Mi madre (quien posee un enoooorme arsenal de "dichos" o refranes) dice: "No hay palabra mal dicha, como no sea malinterpretada".
Nunca mejor dicho.
Palabras como "madres", "perro","baboso" "pinche"y otras más que quizás ofendan tus castos ojos ahora, son palabras que hemos convertido en majaderías. Cada una, según su contexto, tienen un significado muy diferente al que le damos cuando las usamos para insultar a alguien, cierto?
Pero pues son palabras que, usadas en otro tiempo y lugar, no son nada menos que palabras del uso diario.
Me gustan las majaderías. Sí, yo sí las digo. Y las digo alto y fuerte cuando algo o alguien las merece. Y mi alma descansa, aahhh!!! claro que descansa. Para eso se hicieron. Para decirles.
Y lo mismo da si son en Español o Inglés. Majaderías son majaderías. Lo curioso es que cuando las digo, en Japonés o Inglés no suenan TAN mal. Sólo mi hija mayor (Michelle) me dice:
"Mom!" Pero sí, ella sabe que su madre es hocicona y arrabalera cuando algo no le sale bien o cuando me encabrono -perdón, me enojo-. Bien miradas, las majaderías son necesitadas. Ayudan a expresar cosas que tus palabras regulares no logran abarcar.
Pero ojo! también hay palabras o frases "regulares" que dichas con toda la intencion de herir logran su cometido de lastimar, ofender, humillar y "matar" a alguien.
Pero esto es tan sólo un prólogo que dará pie a mi blog de hoy.
Hoy voy a hablar sobre un majadero que conocí en 1980. Su nombre? Francisco Arrieta Lavennat. Era el majadero más hermoso, cariñoso, querido, adorable, guapisimo y talentoso amigo que he tenido sobre la tierra. Era un majadero tan bello que no podías menos que amarlo.
Paquito. Mi querido, hermoso y bello Paquito.
Falleció el 22 de Diciembre de 1994 en Delicias, Chih. Veintiocho años de ser amigos. Si acaso recuerdo bien, Paco Arrieta nació un bello día de Junio de 19....? No lo sé. Era unos tres o cuatro años menor que yo, eso sí.
Alto, moreno claro, ojos hermosos, nariz respingada, cabello negro y quebrado, y una voz fuerte, profunda, muy masculina.
Era la imagen misma de la masculinidad y la belleza varonil. Y era mi amigo. El mejor amigo que he tenido sobre la tierra. Nos conocimos en la Plaza Benito Juárez, una noche en la cual había yo ido a patinar (deporte que era mi pasión en ese entonces y no lo hacía yo tan mal).
Una señora gringa que estaba ahí de vacaciones, me escuchó hablar en inglés con su hija -una niña de unos 10 años que andaba haciendo sus 'pininos' en los patines- me pidió que se la cuidara unos momentos en los que atravesaba la plaza para hacer una llamada telefónica -no había celulares entonces-.Paco, quien tenía rato patinando ahi - ya le había yo 'echado el ojo',pues patinaba como un experto- me escuchó hablar en Inglés con la Sra. y la niña, y asumió ingenuamente que yo era gringa (guerita, flaquita y todo). Se acercó a mí. Me sonrió. Le sonreí (cómo no iba a sonreírle, si era todo hermosura??). Me habló en su inglés todo mocho. Le contesté. Me dijo más cosas en inglés, y yo le seguí el juego. En eso, llegó mi hermano "Betito" y me dijo: "que dice mi mamá que ya te metas".
Paco me preguntó que quién era ese niño, y le dije - en Español ya, claro- "es mi hermanito".
El se rió a carcajadas (tenia una risa tan maravillosa, de esas que no son falsas y que te hacen reír aunque no quieras),y me dijo que si podía seguirme a casa. Lo llevé a la casa. Puedes creer que esa noche conquistó a mi mamá? Se presentó, muy polite, como un señor de mucho mundo, le dijo su nombre completo y todo, muy formal. Mi mamá? encantada de ver semejante caballero en el porche.
Nos pusimos a platicar esa noche (eran como las 8:30 pm) como dos horas. Por fin se fue. Pero quedamos en vernos de nuevo en la plaza a la noche siguiente (eran vacaciones de verano). Nos vimos todo Junio y Julio en la plaza. Patinábamos, platicábamos de todo y de nada. Nos reíamos. Jugábamos.Cantábamos.Nos queríamos. Me dejara que lo abrazara, que lo chiqueara.
Paco gustaba de llamarme por mi segundo nombre. Lo decía con esa su hermosa voz, y yo me sentía especial.
Me enamoré de Paco Arrieta. Era irremediable. Nos preguntaban las niñas que iban a la plaza(sobre todo Patty Bazanetti): "Son novios"? Y Paco decía que no, pero no lo decía serio, o como si fuera algo desagradable; él no era como esos otros chicos que cuando les preguntaban eso dejaban de hablarme para siempre. Paco sólo aclaraba: "Somos amigos. L. es mi amiga".
Paco fué mi compañero más entrañable. Mi horrenda niñez en Chihuahua capital se convirtió en los más hermosos y entrañables años de mi vida en Delicias. Gracias a él, puedo decir que mi adolescencia fue hermosa.
No tenia novio. Pero, para qué diantres quería yo un novio si tenía a Paco? Paco y yo casi vivíamos juntos. Eso le decía su madre (QEPD): "Tu y L. siempre están juntos, nomas les falta ir la baño juntos también".
Esta era nuestra rutina de vacaciones:
8 am.-Me levantaba y me iba a correr a la Avenida Agricultura. Al pasar por el Sector Oriente, llegaba a casa de Paco. El me decía que llegara y le tocara en la ventana y el saldría e iría a correr conmigo. Tocaba en la ventana. Lo esperaba afuera en los escalones de su casa. Por fin salía, todo amodorrado, con una gorra y shorts. Corriamos un tramo. Nos sentábamos a platicar. Regresábamos como a las 10 am. Se nos iban como dos horas "encaminándonos".
La "encaminada"se realizaba de esta forma:
Paco me encaminaba a mí, hacia mi casa. Lógicamente, ibamos platicando o cantando, según nos pegara la gana. Llegábamos a mi casa. Nos quedábamos afuera platicando, mi mamá lo invitaba a desayunar (cosa que casi siempre aceptaba). Si aceptaba, terminábamos de desayunar y me decía: "Ya me tengo que ir! Encamíname". Oh my God! ahora era mi turno de encaminarlo a él. Llegábamos casi hasta su casa de tanto platicar. De ahí, nos quedabamos todavía platicando en la banqueta, hasta que yo le decía: "Paco, me va a matar mi mamá, ya me voy. Encamíname".
Paco y yo volvíamos a caminar hacia mi casa, y esta vez, me dejaba cerca de ahí. Pero aun así, platicábamos como media hora más. Por fin nos despedíamos. Se iba a su casa y yo a la mía.
3 o 4 de la tarde:
Llegaba Paco y tocaba, salía yo de bañarme, Paco me peinaba (oh sí, le encantaba peinarme!), y nos sentábamos en el suelo a platicar. De qué? sabe. Mil cosas nuestras.Nunca se nos terminaba la plática.
Se nos hacían las 6 y nos íbamos a la plaza. Llegaba Betito a hablarme, nos despedíamos.
Si estaba él de humor, me encaminaba junto con mi hermano. Otra hora más platicando afuera de mi casa. Las 10 de la noche.
Eso era un día común para nosotros.
Otras veces, por la mañana, Paco llegaba en su bici sin otra cosa encima que unos shorts y una gorra. Descalzo. Me gritaba para que yo saliera, con esa voz tan ronca y masculina que tenía.
Mi mamá me decía: "Santo Dios, ya estuvo que ya no hiciste nada en todo el día. Ya llegó Paco!"
* Mi hermosa madre siempre me dio chance de disfrutar mi amistad con Paco. Ella sabía cuanto lo amaba yo, lo feliz que era a su lado. ella nunca quiso quitar de mi esos hermosos momentos. Además ella también lo quería mucho. A Paco todo mundo lo quería. ~Gracias madre!!*
Bajaba yo y a platicar. Lo invitaba a desayunar, pero a veces no tenía apetito.Platicábamos otra vez por horas, y horas, se nos iba el día encaminándonos, yendo de un lado a otro sin rumbo fijo, hablando, y cantando. Qué cantábamos? Oh sí. La reina de la disco era la reina del corazón de Paco en cuestión musical. Donna Summer. Pero la cosa es que al señor le gustaba que YO cantara. El me hacía el acompañamiento musical. Paco era un genio a la hora de imitar los sonidos 'disco" con la voz, como esas máquinas que se usan. Yo cantaba y Paco "tocaba" ;perfecta combinación.
Paco tenía, como lo diría yo? Un idioma especial. Era cariñoso hasta el extremo, y se dejaba chiquear. Pero sus alabanzas y palabras cariñosas siempre iban acompañadas de 'majaderías'; si me veía muy arreglada, me decia "L.,pendeja!" o si no: 'L. cabrona' o 'estúpida', pero no eran insultos, era como si le dieran ansias y usara esas palabras para mostrarme que de verdad le gustaba lo que veía o escuchaba, porque a mí me encantaba decir cosas que lo hicieran reir. Inventaba cualquier estupidez sólo para oírlo reirse.
Tambien actuábamos.A Paco le encantaba que lo hicieramos enfrente de la gente. Una vez estabamos jugando a que me "cacheteaba"; él hacía el ademán con la mano, y yo torcía mi cara cuando el pretendía darme una cachetada, pero al mismo tiempo, Paco golpeaba la mano contra su pierna para hacer el sonido, entonces no sólo se veía sino que también se oía muy real.
Lo hacíamos muchas veces, yo moviendo la cabeza hacia un lado, haciendo que mi largo pelo se moviera de lado a lado, muy dramáticamente según nosotros. Hasta me tocaba la cara y lloraba y todo! Jajajajaja!!!
Lo teníamos tan bien ensayado, que Paco sólo tenía que decir: "Toma!!" para que yo reaccionara.
Una vez lo hicimos cuando venia una señora, caminando por la plaza (nuestro acostumbrado lugar de reunión) quien nos vio muy asustados y nos dijo: "Muchachos, qué es esto!? No peleen asi!". Jajajaja!!!
Una vez jugamos al juego preferido de Paco: "El Exorcista". Paco amaba a Linda Blair, era su actriz favorita. Y "El Exorcista" era su pelicula favorita. Fumos a verla juntos al cine. Salimos temblando, pero después, oh, como jugábamos a eso!
La plaza Benito Juárez tenía antes unas de esas "cercas" echas de unas plantas llamadas "truenos" que son unos arbustos muy frondosos; rodeaban toooda la plaza alrededor, lo cual nos hacía tener una como privacidad si querias sentarte en el pasto (aunque también esa 'privacidad" fué la que le dió mala nota a la plaza y tuvieron que quitarlos). Paco y yo nos sentábamos en el pasto y jugabamos al "Exorcista": Yo era la niña/Linda Blair, y Paco era la mamá/el Exorcista/y todo lo demás que hiciera falta. Mi papel era claro: Yo sólo tenía que retorcerme como poseída, gritar y hacer los ojos en blanco, y ademas decir dos que tres frases del guión de la película.
Paco dirigía todo, y además el hacía los "efectos especiales": "Tú haces como que mueves ese mueble con la mirada, ándale!- y anotaba:- "ahora el mueble se mueve, zuumm!" .Enseguida él hablaba como la mamá, u otra cosa.
Pues así era el juego. Una vez, una señora llamada Sofi quien vivía enfrente de la plaza, llamó a la policía porque vió a alguien 'sospechoso' en la plaza. Se detuvo una patrulla cerca de donde estábamos nosotros. Llegó el oficial y nos vió, nos preguntó que estábamos haciendo. "Jugando" le dijimos. Era la verdad!
Pero nos pidió que saliéramos de ahí, que nos fuéramos a la casa. Lo hicimos. Llegaba el momento de "encaminarnos". Me tocaba a mí, porque, según Paco, la plaza estaba más cerca de mi casa. Yo le discutí que no, que estábamos casi a la misma distancia, que mejor él me encaminara a mí. No quiso. Lo discutimos y quedamos en que íbamos llegar a un punto medio de nuestras casas y ahí nos despediríamos, lo cual evitaría las idas y venidas que tenían cansadas anuestras madres. Al llegar a ese 'punto medio', nos paramos junto a la ventana del baño de la casa de Eddy Calderón, un conocido de ambos. Paco y yo aún seguíamos sumergidos en el ambiente de nuestro juego. Se nubló todo de pronto y Paco dijo, con esa su especial y profunda voz, tratando de oírse lo más dramático posible: "Mira, las nubes se abren, y sale de pronto, "El Exorcista!"" y al mismo tiempo, un grito degarrador, un quejido terrible salió por la ventana del baño afuera de la cual nos encontrábamos. Paco y yo gritamos al mismo tiempo y salimos cada quien a su casa.
Luego nos dimos cuenta de que quien había gritado era el hermanito de Eddy, quien tenía un problema cerebral. Ya no fue tan gracioso.
Paco y yo crecimos juntos. Fuimos a muchas partes juntos, incluso fiestas, discotecas,paseos en su auto, al rancho,en fin. Yo no salía de su casa, él no salía de la mía. Mucha gente creía que él era mi novio, y el no los desmentía.Iba a mi casa , y si yo estaba ocupada y no podía atenderlo tan bien como yo quería, él me ayudaba con el quehacer para que acabara mas rápido. Mis vecinas un día me envidiaron cuando lo vieron ayudándome a tender la ropa en el patio para que yo pudiera dejar eso ya y salir con él a la plaza. Otra vecina, una maestra (Gloria Baeza, la hermana del ex gobernador y querida vecina nuestra en ese entonces), tenía a su cargo las pláticas cuaresmales. Cuando fué a invitarnos, hizo la invitación extensiva: "Para que vaya tu novio también" dijo, viendo que Paco estaba ahí. El siguiente martes, Paquito estaba ahí muy puntual, a las siete, sentado junto a mí y mi mamá, como si fuera mi novio. Esa maestra fué testigo de todos los años en que, sin faltar una sola noche, Paco llegaba mi casa a platicar conmigo. Siempre decía que eramos una pareja encantadora, y comentaba de lo bien que nos llevábamos, que no éramos de esos novios que se estaban en lo "oscurito".
Por Paco yo hacía lo que fuera. Si el decía "Salta" yo sólo preguntaba "qué tan alto?".
Una vez anduve de 'novia' de un chico de mi cuadra. Guerito, ojos verdes. Lalo. Era muy codiciado por las niñas en la cuadra, su papá era dueño de un rancho ganadero, y lo hacía trabajar duro en él. El papá de Lalo me hablaba muy afectuosamente en diminutivo. Su mamá muy linda persona también. Pero a Paco no le agradó Lalo. Para nada. Una noche, Lalo y yo estábamos afuera de mi casa, sentados sobre la banqueta, platicando.Eramos novios pero aún ni siquiera nos habíamos besado. Le estaba ayudando con la tarea de Inglés cuando en eso, Paco hizo su aparición. Paco era más alto, más guapo, con muchísima más personalidad que Lalo. Se sentó del otro lado de mí, pero Lalo se sintió intimidado y se despidió. Paco me preguntó: "Porque andas con ese baboso?" "Pues nomás" -le dije-"Me gusta".
"No quiero que andes con ese estúpido-me dijo- porqué no lo cortas? Mándalo a la chingada"
Lo dijo con un aire muy serio.
"Y porque habría de cortarlo?"-le respondí-"Porque no me gusta para ti, se ve muy menso, muy baboso. Córtalo o ya no vengo".
Al otro día corté a Lalo. Teníamos apenas un mes saliendo. No me dolió. Tampoco a Lalo.
Paco volvió esa noche. "Lo cortaste?" me preguntó- "Si" - le contesté.
No hubo necesidad de decir más. Al minuto siguiente, estábamos ya enfrascados en una de esas interminables platicas que solíamos tener. Como si nada hubiera pasado. Así era Paco. Y él hacía lo mismo por mí. Lo que yo le pedía, él lo hacía. Eramos como el mar y el cielo. Los mismos gustos, la misma alegría de vivir. El usaba una cruz, regalo de su madre. Un día me dijo: "Yo no soy de esos que van a la iglesia y eso. Pero yo amo a Jesús".
Yo lo convenci de que la haria en grande en el mundo de la actuación y el canto. Se fue el Df.
Lo extrañé tanto!! Yo traté de hacer mi vida: La prepa, el teatro, la iglesia, el coro. Incluso novios.
Paco hizo muchas cosas allá en el Df. Cuando regresó de allá, me invitaba para su casa. Me regaló fotos de él tomadas allá. Platicamos como siempre. Su familia prosperó mucho más económicamente hablando (tenían el rancho y una carnicería cuando yo lo conocí y vivían en una casa en el Sector Oriente, luego se mudaron a una hermosa casa decorada por su propia madre,mas hacia la orilla de la ciudad). Pero Paco JAMAS cambió. Nunca se le "subieron los humos" como a tanta gente. Nuestra amistad nunca estuvo basada en lo que cada uno tenía. Paco me quería a mí por mí misma. esa era mi fortuna. Siempre fué el mismo conmigo. La misma sencillez, la misma sonrisa, siguió siendo el más maravilloso ser humano que habitaba mi corazón.
La última vez que estuvimos juntos, yo trabajaba como maestra de teatro en la Prepa 20-30. Ibamos a tener pronto una función, solo faltaba un mes y medio para el estreno. Le llamé y me dijo que si podía yo ir a su casa, que él estaba enfermo de una gripa muy fuerte.
No había nadie mas que él esa noche en su casa cuando llegué. Nos sentamos en el cuarto de la tele, y le hice un té, porque me dijo que tenia frío.Me senté junto a él y me cubrió con una manta con la que él se cubría. Lo abracé. Me dijo: "No me abraces así, porque te voy a contagiar". "De cuando acá no te puedo abrazar, zonzo? Me vale madre si me contagias; hace tanto que no te veo!".
Estuvimos viendo fotos, oyendo música, viendo una película en la tele, hasta que se me hizo tarde. Me dijo que no tenía auto ahí esa noche para llevarme a casa. Me pidió que me fuera con cuidado y que le llamara cuando llegara a casa. Me dio una gripe terrible al día siguiente, pero no me importó que Paco me hubiera contagiado.
Días después, le llamé y me dijo que estaba muy enfermo. No quise preguntarle que tenía. Sólo lo dejé hablar. Le comenté sobre la obra, que se iba a estrenar el fin de semana. Me dijo que le gustaría verla, que esperaba estar mejor de salud para poder ir. Le dije: "quiero verte" y me dijo: "Para que quieres verme? Estoy tan demacrado y flaco que no me vas a reconocer".
"A mí no me importa un bledo como te veas- le dije- Por dentro eres el mismo Paco que yo amo. Quiero verte y abrazarte" y él me dijo: "A lo mejor si sabes qué tengo no querrías abrazarme". "Aunque tengas lo que tengas, aún lo más horrendo y contagiable, me vale madre. Yo te abrazo de todas formas". Quedé en llamarle al martes siguiente. Lo hice, pero la muchacha me contestó y dijo que se habían ido a Chihuahua a ver al doctor.
Al otro día volví a llamar, pero me dijeron que estaba dormido. La inminente fecha de la presentación de mi obra se acercaba. No tuve tiempo de ir a su casa.
Un día antes de la función, pedí un "ride" a mis alumnos que tenian auto y fui a verlo. La muchacha me recibió en la puerta. Me dijo que Paco estaba dormido y que no podía recibir visitas. La voz de doña Irma -su mamá- se dejo oír desde arriba: "Quién es?" y yo grité" "soy yo, señora, L.!" ""Pásate!"-dijo. Subí las escaleras . Paco estaba durmiendo en la recámara de su mamá. Ella estaba tejiendo, acostada a su lado. Paco estaba en pajamas, dormido,tan pálido! Parecía un ángel. "Sólo vine a invitarlo al estreno" -le dije en un susurro a doña Irma-"es mañana".
"Pues a ver si puede ir, L., ha estado muy malito, muy débil". "Por favor, sólo digale que vine a verlo"- le pedí. -"Puedo darle un beso?" - Ella me dijo que sí. Besé su suave y pálida mejilla. Estaba tan dormido que no lo sintió. Hubiera querido abrazarlo, pero me dió pena con su mamá, y me despedí.
Esa fué la última vez que lo vi con vida.
La mañana del 23 de diciembre de 1994, mi hermano Humberto -ya no era "Betito" núnca más-, me dió la noticia que se oía en la radio: "Francisco Arrieta Lavennant murió ayer 22 de Diciembre a la una de la mañana".
No pude decir nada. Mi madre lo lloró como si hubiera sido su propio hijo. Ella se acordaba de todas las veces que él llegaba casa y la saludaba como si no la hubiera visto en años, la abrazaba fuerte (a veces duraba abrazándola mucho, y mi mamá se cohibía un poco, pero Paco era así de efusivo) y decía "Señora, señora querida!". Ella no quiso ir a la funeraria. No podía.
A mis hermanos los quiso mucho; les prestaba su bicicleta y solía burlarse de que Humberto sólo tenía una frase para llamarme cuando jugábamos en la plaza: "que dice mi mamá que ya te metas", y lo choteaba, pero en buena onda.
Le gustaba mucho Juan porque era el más peque, y le agarraba el mentón, diciéndole: "Juanito, Juanito".
Me vestí de luto. Llegué a la funeraria. En la puerta vi a Rodolfo, su hermano menor. Me saludó. Entré, la caja estaba cerrada. Mejor. Quería recordarlo como cuando lo ví por última vez. Dormido, con su hermosa cara de ángel. Saludé a su madre y su hermana Irma. Pensaba que algo había malo en mí, porque no podía llorar. En eso, ví al hermano mayor de Paco, Juan Carlos "el Vero". Me abrazó y me dijo: "Qué loco estaba mi hermano, verdad?" Con esa sola frase, provoco un alud de recuerdos, como si una película se proyectara frente a mí, de todas esas hermosas experiencias vividas al lado de Paco, y por fin, todo el dolor, toda la abrumadora, desgarradora tristeza que llenaban mi alma y mi corazón, salieron a torrentes por mis ojos.
No pude estar ahí mucho tiempo. No soportaba oír los rezos, los susurros. El aroma a flores y a velas. Paco era vida, él amaba tanto la vida!! La habia vivido al máximo. No pude estarme ahí.
Tenía que salirme. Sabía que él no lo tomaría a mal.
Tampoco pude ir al cementerio. Ya había yo pasado por esa horrenda experiencia que me hizo odiar la muerte desde que mi abuelita adorada muriera, y después cuando mis otros amados amigos, Héctor y Ramiro, se fueron al 'otro lado". No hubiera podido ver a Paco siendo enterrado. Sé que no lo hubiera soportado.
En cambio, fuí y me senté en la Plaza, en donde tantas veces patinamos, nos reímos, cantamos y jugamos. en donde le conocí. Ahí platiqué con él, pero ya no podía oír su voz contestándome....
El dolor de perder a mi más entrañable, cariñoso, hermoso y amado amigo aún no se ha ido. El sólo hecho de escribir estas líneas me hace ver que mis lágrimas por él nunca se van a acabar. lo extraño tanto!!
Pero lo mas admirable viene a continuación. Es por esto que la 'muerte' en sí, para mí no existe. Cuando leo frases de aquellos que profundizan más que yo, y que escriben desde su alma ciertas frases, como James O'Barr en "The Crow", me hacen darme cuenta de que, en realidad, ni mi abuelita, ni mis tíos, ni mis amados amigos, ni Paco,ni aún hide, están 'muertos'.
Diario tengo motivos para pensar en cada uno de ellos. Los tengo vivos en mi memoria y mi corazón.
Paco continuú siendo mi amigo desde el 'otro lado'. Vive allá, junto con su madre, su padre y sus amigos queridos, Héctor y Ramiro.
Me ha visitado en sueños. "Bah! mentiras!-dirás. Pero tengo testigos.
Hace unos años, cuando vivía yo en Guadalajara, para más señas en la colonia 'Arenales Tapatios'-vaya nombre más apropiado!-soñé a mi amigo Paco. En mi sueño, yo aun vivía en Chihuahua capital, y ahí llegaba Paco junto con Héctor y Ramiro. Abrí la puerta al oír que tocaban y cuando lo ví, lo abracé lo más fuerte que pude. Ví que Héctor y Ramiro estaban sentados en los escalones de afuera de la casa, sin voltear a verme ni saludarme, sólo como mirando hacia la puerta. Al abrazar a Paco le dije: "Paco, disculpa que no haya ido al cementerio, pero no iba a aguantar ver cómo iban a bajarte en una caja" (porqué le dije semejante estupidez? Sabe).
Pero él me contestó: "L., no te preocupes. Yo estoy de lo más bien". Y sí, viéndolo bien, se veía perfecto, como cuando lo conocí. En eso reparé en que Héctor y Ramiro seguían sentados afuera, uno a cada lado en los escalones, y le pregunté a Paco porque no pasaban. Paco me dijo que tenía que decirme algo muy importante, que mi tío estaba muy enfermo de cáncer y que pronto se iba a morir. Yo no le pregunté cual tío (tengo muchos!), y en eso, mi mamá, quien estaba en mi sueño, lo vió muy feliz y fué a saludarlo. Paco la saludó desde lejos y me dijo que le diera ese recado a mi mamá. Entonces pude oír la voz de Héctor que le decía que se apurara, porque tenían que irse.
Yo le dije: "Ya te vas?" y él me dijo: "Sí, no tenemos mucho tiempo. Te veo luego". Y salió.
El sueño acabó y yo desperté. Le conté todo a Adolfo y nos preguntábamos cuál tío sería ese.
Pero tenía una pista: 'el hermano mayor de mi mamá se llama Francisco también', pensé.
Y una seguridad me invadió el corazón. Más tarde, mi tío Guillermo llegó a mi humilde casita a pedirme que le llamara a mi mamá. En ese momento le dije: "Es mi tío Paco, verdad? Está enfermo."
Muy asombrado, mi tío me preguntó si ya me habían avisado. Solo le dije que sí, que yo ya sabía. No quise decirle quién me dijo. "Seguro pensará que estoy loca, bueno, de hecho siempre lo han pensado".
Le llamé a mi mamá más tarde, quién se sitió profundamente triste porque apenas hacía unos dias que ella habia ido a Guadalajara a visitarme y no podía volver tan pronto de nuevo ($$$).
Los días pasaron, se convirtieron en semanas y otro sueño llegó. En este no pude ver a Paco, tan solo oí su voz diciéndome: "L., tu tío acaba de morir, pero está muy bien. Para que le avises a tu mamá". Me desperté de golpe y vi la hora: las cinco de la mañana. Adolfo se despertó y le conté mi sueño. Más tarde, cuando ya estaba sola en casa, mi tío Guillermo llegó a avisarme.
Estaba lavando los trastes cuando lo vi estacionar su auto por la ventana de la cocina. Cuando fui a abrir la puerta, también Adolfo iba llegando. Había tenido un pequeño accidente en el trabajo, y salió más temprano que de costumbre. Cuando vió el auto de mi tío, se apresuró para oír lo que él me iba a decir. Pero yo ya lo sabía. "Murió mi tío Paco, verdad?" le dije. Mi tío Guillermo sólo me dijo: "Sí. Ya te avisaron tan pronto?". Busqué la mirada de Adolfo mientras le decía a mi tio: "Si, ya me vinieron a avisar".
Mi amigo Paco. Más que un hermano. Mi confidente. El primer real amigo que tuve en mi vida. El único con quien NUNCA tuve que usar una máscara. Nunca tuvimos diferencias. Me daba consejos. Nos contábamos nuestros mutuos planes. Jugábamos mucho, como niños. Nos contábamos mentiras, cosas que nunca habíamos hecho, de lugares en los cuales nunca habíamos estado. Una vez me dijo: "L., es verdad que conociste a (cierto actor Americano del que no recuerdo su nombre ahora)? " "Claro que no, tonto! Te lo dije solo por jugar". "Pinche L.," me dijo. "Mentiste tan bien que casi lo creí todo este tiempo, jajaja!".
Esa plática tuvo lugar el día que estuvimos sentados cubiertos por la manta. Esa fué la última majadería que me dijo en su vida.Pero no se lo tomé a mal, claro que no.
Asi era MI Paco. Asi ES mi Paco. Mi ángel.

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Quién es "Mrs.Matsumoto"?

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Soy Mexicana de nacimiento, Japonesa de corazón y vivo en Estados Unidos. Vaya mezcla, eh? Les invito a leer mi blog como si fuera un libro, comenzando con el Prólogo. A mero abajo de cada blog a tu derecha encontrarás el "link" que te llevará a donde puedes poner tus comentarios, es una figurita de un lápiz. Ahí puedes escribir tus comentarios si es que tienes alguno. Gracias & enjoy! (^-^)/

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